Estaba Efraín sentado en un sitio popular,
cuando de pronto paso una chica de apariencia singular.
Muy contento y gustoso rápido la quiso enamorar,
pero la parca le dijo, no chiquito! No te he de dejar.
Gonzalo y Gabriel quisieron interceder,
pero la parca inconmovible, dijo:
a este Geógrafo por enamoradizo,
yo me lo he de comer.
Sin más Efraín de respondón,
dijo no me importa morir,
Si esta chica hoy,
me entrega su calzón.
A lo que la parca le contesto,
ojala aprendieras la lección.
De no andar enamorando,
a chicas de ocasión.
Elaborada por: Laura Jiménez
viernes, 30 de octubre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario